domingo, 16 de septiembre de 2012

El origen de la crisis griega

Source: The Economist

Una deuda pública del 165% del PIB y un déficit del 9% en el último ejercicio, la prima de riesgo por encima de los 2000 puntos básicos cada mañana, una tasa de desempleo del 23% y el índice de pobreza del país aumentando cada mes, esta es la realidad que hoy vive Grecia, un país de 11 millones de habitantes que hace temblar constantemente los cimientos del conjunto de la economía mundial, pero no se ha llegado a esta situación de la noche a la mañana, por ello cabe preguntarse, ¿cómo y cuándo se empieza a originar esta catástrofe económica? ¿quiénes han sido los principales responsables? ¿los políticos de Grecia y Europa? ¿el sistema financiero internacional actual y sus organismos reguladores? ¿o han sido los propios griegos y su cultura del sur de Europa que tanto crispa a los del norte?


Comenzando por la deuda, se podría decir que los problemas de Grecia se empiezan a gestar desde hace casi dos siglos atrás, ya en 1821 Grecia estaba considerado como un país prestatario, es decir, que pide dinero prestado, y desde entonces nunca ha perdido esta condición, tan solo se registró un cambio en la tornas durante la Segunda Guerra Mundial con la ocupación nazi en territorio heleno. Contraer deudas, es de por sí una posición peligrosa, pero controlable, y así se mantuvo hasta comienzo de los años ochenta cuando se empezaron a disparar los niveles de endeudamiento del país.

Deuda Pública (%PIB)

Corrían finales de los años noventa, años de bonanza e ilusión ante un nuevo proyecto europeo, el euro. Por aquel entonces Grecia incumplía la mayoría de los criterios de Maastricht, estos criterios eran ciertos requisitos relacionados con inflación, tipos de interés, déficit o deuda pública que eran necesarios cumplir para pasar a formar parte de lo que hoy conocemos como la eurozona. Pero en junio del año 2000 los mandatarios europeos, en un acto de complacencia económica o compromiso político, decidieron permitir el acceso de Grecia a la zona euro ignorando que su ratio deuda/PIB estaba por encima del 100% (el máximo permitido para acceder a la moneda única era del 60%) y que existían otras evidencias sobre la mala salud de las cuentas públicas del Estado.

Con la entrada en circulación del euro en enero de 2001 en Europa todo eran grandes expectativas, con una Europa viento en popa los gobiernos griegos no decidieron acometer reformas estructurales que aumentaran su baja competitividad en unos años de fuerte crecimiento e hicieron caso omiso a las múltiples recomendaciones y advertencias enviadas por parte de las institituciones europeas y otros organismos internacionales.

Y llegaron los Juegos Olímpicos de Atenas 2004...otro fiasco financiero donde se gastó más del doble que en los JJOO de Sydney 2000 a base de grandes índices de endeudamiento que no llamaron a la reflexión. En cuanto la decisión de acogida del evento fue anunciada, las autoridades griegas estuvieron bajo presión para hacer de los Juegos un éxito. Hoy, el legado de Atenas es uno de los peores de cualquier Olimpiada celebrada hasta el momento, ocho años después, 21 de los 22 lugares donde se celebraron las distintas disciplinas deportivas yacen abandonados. Los Juegos Olímpicos de Atenas, que costaron alrededor de 11 billones de euros (muy por encima de su presupuesto original, que se dispararó después de los ataques terroristas del 11-S para garantizar la seguridad del evento) dejaron una enorme deuda sobre el pueblo griego. En los meses después de los Juegos, el déficit ascendió a 50.000€ para cada hogar griego, y los contribuyentes todavía están pagando el precio de celebrar en su país aquellos JJOO de 2004. Las autoridades griegas han insistido en que no tienen planes de vender los lugares que se han asentado como la herencia de unas nuevas ruinas para la ciudad de Atenas. A pesar del éxito de los eventos deportivos y el buen funcionamiento de los Juegos de 2004, Atenas se ha convertido en un manual de cómo NO llevar a cabo los Juegos Olímpicos.


Cinco años después de los Juego Olímpicos y en plena crisis internacional, en octubre de 2009 el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, reconoció que el país se hallaba sumido en la corrupción y que la contabilidad nacional había sido falseada mediante contratos de derivados diseñados por bancos de inversión. Poco después se supo que Grecia había terminado el año 2009 con un déficit del 15% y una deuda pública del 120% de su PIB, y que Goldman Sachs había estado ayudando a tapar los agujeros de las cuentas del país griego a base de más deuda. De estos acontecimiento nació la célebre frase del senador estadounidense Mark Kirk: "Cuando Grecia se enganchó a la heroína (deuda) Goldman Sachs fue su camello (prestamista)". Ademas el Gobierno de Grecia contrató a un ex-Goldman Sachs como líder de la Agencia de Gestión de la Deuda Pública de Grecia para evitar ataques especulativos contra el país... sin darse cuenta estaban metiendo al lobo en casa.

Déficit (%PIB)

Ante este panorama en las cuentas del Estado griegro, y con el turismo y el transporte marítimo (pilares de la economía griega) golpeados fuertemente por la coyuntura económica internacional, llegó en mayo de 2010 el primer rescate de la troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Consejo Europeo) por valor de 110.000 millones de euros. Con el rescate llegaron las condiciones y se inició un fuerte proceso de reformas y ajustes: recortes salariales, disminuación de las pensiones, subidas de impuestos y creación de nuevos tributos. Con los ingresos de la economía real por los suelos, con constantes alzas en los tipos de gravámenes impositivos y sin estímulos de crecimiento para la economía del país, se empezó a acelerar el círculo vicioso que agravó la recesión, se incumplieron los objetivos fijados por la troika, lo que provocó nuevos recortes y nuevas subidas de impuestos. Con el creciente descontento del pueblo heleno y ante las dudas sobre el rescate como solución a sus problemas, Strauss-Khan, por aquel entonces presidente del FMI, declaraba abiertamente: "A veces el doctor te da un medicamento que no te gusta pero es por tu bien, el médico está para ayudarte". La situación económica se encrudecía, y ante la imposibilidad de que Grecia pudiera cumplir con sus acreedores llegó en julio de 2011 un segundo rescate, esta vez por valor de 130.000 millones de euros más la aprobación por parte de la Unión Europea de una quita del 50% de la deuda griega con sus acreedores privados.

Mucho se ha hablado del papel que ha jugado en Grecia el FMI, Alemania o el BCE, y las comparaciones con la Argentina del corralito no han sido pocas. Desde luego ni el FMI ni Merkel ni el BCE son responsables de que Grecia alcanzase altos niveles de endeudamiento antes de solicitar el primer rescate, de que la estructura económica del país se sosteniera prácticamente en el sector del turismo o de que Grecia tuviese una clase política corrupta. No voy a entrar en sí las condiciones y los objetivos impuestos por los acreedores en los rescates son acertados o no, (aunque pienso que muchas de las imposiciones no son adecuadas para la economía del país) pero de lo que estoy seguro es de que todo dinero prestado hay que devolverlo, o por lo menos, los prestamistas harán todo lo posible por recuperarlo; otro asunto es si parte de la deuda firmada era deuda ilegítica o deuda odiosa (adjunto enlace para el que quiera conocer el concepto y su historia) o si debe pagar un país y sus futuras generaciones las deudas contraídas de forma irresponsable por los antiguos presidentes y ministros que llevaban más de cuarenta años engañando a sus ciudadanos, un tema muy complicado, sin duda.



Como ya se ha mencionado a raíz del primer rescate llegaron los recortes, los impuestos, la desaparación de multitud de empresas y sus correspondientes empleos, desde entonces en el ambiente de la sociedad griega se respira crispación e indignación, más aún cuando el ex-minitro de finanzas de Grecia, Yannis Papantoniou, lanzaba este mensaje como respuesta a los incumplimientos en los objetivos de devolución del préstamo: "Tal vez Estados Unidos no lo entienda pero Grecia carece de habilidad y cultura de firmeza y esfuerzo."  Declaraciones como esta siguen tensando la cuerda entre cargos públicos y ciudadanía, que demandan constantemente saber a dónde fue a parar el dinero de sus impuestos. Theodoros Pangalos, ex-vicepresidente del gobierno, se atrevió a dar respuesta a esta pregunta: "¡Os hicimos funcionarios!". Y en eso tenía parte de razón,  ya que entre el año 2001 y 2008 la población del país aumentó un 1,48% mientras que el número de funcionarios públicos del Estado se incrementaba durante el mismo período cerca de un 20%. Si este dato no te ha terminado de sorprender aquí van 12 razones extraídas de un artículo del periodista Miquel Roig para el periódico económico Expansión que te harán reflexionar sobre el modelo económico-social griego que llevó al país a la quiebra:
  1. Las hijas solteras o divorciadas de los funcionarios fallecidos tenían derecho a cobrar la pensión de sus progenitores.
  2. La Administración griega contaba con cientos de comités -que empleaban a un total de 10.000 personas- para gestionar todo tipo de asuntos. Entre ellos, el lago Kopais, que lleva más de ochenta años sin agua. 
  3. La empresa pública de ferrocarril ingresa al año 100 millones de euros. A cambio, gasta 400 millones en salarios y 300 millones en otros gastos.
  4. El empleado medio de la compañía de ferrocaril pública griega cobra 65.000 euros al año.
  5. El salario medio de un empleado de una empresa pública en Grecia más que triplicaba al salario medio nacional.
  6. No es de extrañar entonces que el coste de la masa salarial pública en Grecia se haya duplicado en los últimos doce años.
  7. Según un funcionario del FMI entrevistado por Michael Lewis (Autor del libro "Boomerang"), Grecia no llevaba las cuentas de lo que había gastado realmente. Solo sabían lo que iban a gastar: "Ni tan siquiera verías eso en una economía emergente. Estábamos ante un país tercermundista".  
  8. George Papaconstantinou, ex-ministro de Finanzas, llegó al ministerio y no paró de descubrir agujeros: las cuentas habían omitido 1.000 millones de euros de deuda en el sistema de pensiones CADA AÑO. El Estado los pagaba, asumía la deuda y no aparecía contabilizado en ningún sitio.
  9. Peluqueros, locutores de radio, camareros, músicos... (hasta 600 profesiones) se catalogaban como profesiones de riesgo y tenían derecho a jubilarse a los 55 años (si se es hombre) o a los 50 (si se es mujer).
  10. Hay un 50% más de profesores por alumno en Grecia que en Finlandia (y el sistema educativo griego es uno de los peores cualificados, mientras que el finlandés uno de los más eficientes).
  11. Dos terceras partes de los médicos griegos declaran ingresos inferiores a 12.000 euros al año, lo que no les impide lucir mansiones y coches de lujo...
  12. El punto 11 tampoco extraña, teniendo en cuenta la laxitud del Gobierno a la hora de imponer sanciones. Como muestra, un botón: en año electoral, el Gobierno suele poner en la nevera a los inspectores de Hacienda (para no enfadar al personal, se entiende), lo que hace que los ingresos del Estado se desplomen uno de cada cuatro años.  
Tras el segundo rescate, sobrepasado por el momento, Papandréu tiró la toalla en noviembre de 2011 dando paso a un gobierno tecnócrata encabezado por Lucas Papademos. Desde entonces han pasado por el Gobierno de Grecia dos administraciones más, sin diferentes propuestas, parece que el debate del futuro griego se cierne en atajar las imposiciones que vienen de arriba para poder devolver el dinero de los rescates o abandonar a la moneda que tanto se empeñaron sus dirigentes en pertenecer. Por un lado, Andreas Papandreou, ex- primer ministro griego durante varias legislaturas (1981-1990 y 1993-1996), ya declaró de forma abierta y demagógica, ya que él era responsable del problema que: "Todo el mundo tiene que unirse a la lucha y ser consciente de que o la nación destruye su enorme deuda o la enorme deuda destruirá a la nación." Mientras que por otro lado, se incrementan los rumores de que Europa se prepara para el abandono de Grecia de la moneda única. No sé cuál será el camino a elegir de Grecia, pero ninguno de ellos eliminará de un plumazo los problemas en la estructura económica y social que se han forjado durante décadas en el país, de eso estoy seguro. Soportando una inmensa deuda que para ser francos nunca llegarán a devolver, (igual que Alemania nunca devolverá toda la deuda que tuvo que asumir tras el fin de la Segunda Guerra Mundial) el Estado heleno no disipa rayo de luz que atisbe esperanza. Grecia ha sido y es el ejemplo de un país desarrollado inmerso en la irresponsabilidad política y el despilfarro económico con dinero público.



2 comentarios:

  1. Carlos has diseccionado con Bisturí muy afilado la situación de Grecia. con irreponsables políticos, con ciudadanos (dame pan y dime tonto), hasta que se les dice que tienen que pagar lo que se debe. Pero existe una dejación de control por parte de la Troika. España no es muy diferente, salvando las distancias. Pero hay un refrán que dice "CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO VEAS CORTAR PON LAS TUYAS A REMOJAR". Escucho las noticias y al Sr. Rubalcaba opinar de la situación actual, tiene una cara muy dura.. ha estado en el gobierno de este país más de 20 años.. igual que los mandatarios griegos más o menos.

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  2. Estoy de acuerdo que en muchas de las situaciones expuestas en Grecia tendríamos que mirarnos porque tb. se aprecia en España.

    Entre ellas: declarar menos dinero del que ganas... Por lo que hay un subsuelo de dinero negro impresionante. Otra más: sanciones... para cuando alguna contundente a políticos???

    Y un largo etc.

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